miércoles, 28 de mayo de 2014

El significado del desgaste de los neumáticos.


Los conductores no debemos olvidar nunca que hay tres elementos fundamentales para la seguridad activa de nuestro coche cuando lo conducimos: los neumáticos, los amortiguadores y los frenos. Que estos tres elementos estén en buen estado y funcionen como es debido es imprescindible para tener agarre, un comportamiento estable y poder frenar en la menor distancia posible.

Y algo que todos sabemos es que los neumáticos se gastan. Cuestan dinero y nos gustaría que duraran más tiempo y kilómetros, pero es inevitable que lo hagan. Además de no pretender usar el neumático más allá de la profundidad mínima de la escultura (el dibujo, los tacos), lo que sí podemos evitar, hasta cierto punto, es que se desgaste de manera inadecuada e irregular, para ello conviene entender el significado de los diferentes tipos de desgaste que pueden presentar los neumáticos.


En condiciones ideales un neumático debería desgastarse de manera equilibrada y por igual, es decir, irá disminuyendo la profundidad del dibujo de manera homogénea, sin diferencias ni anomalías. Pero esto no siempre sucede así y se pueden producir desgastes irregulares. Vamos a verlos.
Tipos de desgaste irregular de los neumáticos

- Desgaste mayor por el centro de la banda de rodadura del neumático: esto suele indicar que se lleva habitualmente una presión de inflado superior a la recomendada, por lo que roza más el centro y por eso se desgasta más. La medida correctora es simple: inflar un poco menos los neumáticos, a la presión adecuada. También puede suceder en coches de alta cilindrada con mucha potencia, cuando se acostumbra a acelerar con mucha contundencia.

- Desgaste mayor por los dos laterales de la banda de rodadura del neumático: esto suele indicar que se lleva habitualmente una presión de inflado menor a la recomendada, por lo que el neumático se aplasta más y rozan más los laterales y por eso se desgastan. De nuevo la medida correctora es simple: hay que inflar un poco más los neumáticos y revisar la presión con más frecuencia. No olvidemos que una presión demasiado baja es menos seguro y además aumenta el consumo de carburante.

- Desgaste mayor por un solo lateral, el exterior, o el interior, de la banda de rodadura del neumático: esto suele indicar que la dirección está desalineada. Si se desgasta más por el interior hay un exceso de caída positiva o divergencia. Si se desgasta más por el exterior hay un exceso de caída negativa o convergencia. La medida correctora es ir al taller a alinear la dirección.

- Desgaste mayor por el lateral exterior en plano inclinado suave de la banda de rodadura, sin dirección desalineada: suele indicar que se pasa por curva a una velocidad alta. Como se produce más apoyo en el sentido centrífugo, o sea, hacia afuera de la curva, también se gasta un poco más el exterior del neumático del apoyo. La medida correctora es circular un poco más despacio en curvas, rotondas y giros.

- Desgaste en diagonal de la banda de rodadura del neumático (a 45 grados): es poco habitual, y en caso de aparecer, se presenta en las ruedas izquierdas, y más cuando el coche es de tracción delantera. Suele ser debido a una carretera con demasiada pendiente de evacuación del agua hacia la cuneta que hace que el coche no pise en plano horizontal, o por tolerancias de ajuste del vehículo excesivas. La medida en este caso es pasarse por el taller.

- Desgaste en bandas transversales de la banda de rodadura del neumático: suele indicar que la rueda está mal equilibrada. La medida a tomar en este caso es ir al taller y re-equilibrarla.

- Desgaste irregular de la banda de rodadura del neumático: esto se puede explicar como desgaste en forma de manchas que aparecen sin orden por la banda de rodadura. Suele indicar amortiguadores en muy mal estado. La medida correctora es pasarse por el taller a poner amortiguadores nuevos.

- Desgaste plano y localizado de la banda de rodadura del neumático: esto se denomina coloquialmente como “hacer un plano”, suele producirse al dar un frenazo muy brusco en el que se bloquean las ruedas y entonces deslizan sobre el asfalto. Si no es muy grave no tiene porqué hacerse nada, pero podría notarse cierta vibración en la dirección, y si es así, no queda otra más que cambiar el neumático por uno nuevo. Podría ser debido también, aunque es poco probable, a un fallo en los frenos. Se puede pasar por el taller a descartarlo.

- Desgaste en dientes de sierra de la banda de rodadura del neumático: en condiciones normales esto se va a producir casi siempre, pero el efecto es muy sutil, y no revierte mayor problema. Suele darse más si se hacen largos viajes por autopista, con pocas curvas y velocidad constante. Si el efecto de diente de sierra o escalonado es muy grande (lo cual es muy poco habitual), hay que pasarse por el taller a investigarlo.

En condiciones normales, y aunque el coche no presente ninguna anomalía, es difícil que se gasten todos los neumáticos por igual. Normalmente el neumático delantero izquierdo se desgasta un poco más, y los neumáticos del eje motriz se suelen desgastar un poco más que los neumáticos del eje libre.

Es por eso que se suele recomendar la rotación de los neumáticos, siempre que se pueda y no lo desaconseje el fabricante del coche. Lo normal sería pasar los neumáticos de un eje a otro y de derecha a izquierda (hay que prestar atención a que el neumático lo permita), cada 10 o 15.000 km. Aunque esta sea la recomendación general, es importante que en el eje posterior los neumáticos estén en buen estado, si están muy desgastados el comportamiento del coche empeora notablemente, es más fácil perder adherencia en el eje posterior y en ese caso se produce un sobreviraje que es más difícil de controlar.

miércoles, 21 de mayo de 2014

Objetivos propuestos por la UE sobre Seguridad Vial.


Estamos a una semana de las elecciones europeas y me gustaría hablar sobre el compromiso de la Unión Europea para reducir a la mitad el número total de víctimas mortales en las carreteras. Por lo visto, el año 2020 será la fecha tope para cumplir dicho objetivo y por eso, hasta esa fecha, las orientaciones sobre seguridad vial del parlamento europeo irán encaminadas a unificar criterios, es decir, una norma única, reducir el número de heridos en los siniestros en vías urbanas e interurbanas y mejorar la seguridad de los usuarios más vulnerables de la carretera, en particular, de los motociclistas, cuyas estadísticas de accidentes son especialmente preocupantes.

Por otro lado, la prevención vial debe tener en cuenta: el fallo humano, los comportamientos incívicos y saber corregirlos a tiempo. Para ello, es fundamental, la educación, la formación y el cumplimiento de la norma, así como otros factores influyentes como los nuevos avances en tecnología del automóvil y las infraestructuras viarias. Unas medidas que deberán cumplir todos los Estados miembros de la UE si quieren mejorar en seguridad vial. Os invito a conocerlas y a reflexionar sobre ellas.


En lo que va de década, es decir, desde el 2010 hasta hoy, se han determinado siete objetivos propuestos y pendientes de llevarse a cabo y nosotros estaremos aquí para recordarlos. Para cada uno de ellos, se propondrán acciones a nivel local, regional, nacional y de la UE, así como dar apoyo a iniciativas adoptadas a diversos niveles, fomentar el intercambio de información, identificar y promover los mejores resultados obtenidos y supervisar atentamente los avances realizados. En definitiva, se trata de unos objetivos y de su efectividad dependerá, en última instancia, del comportamiento de los usuarios:

Mejora de la educación y la formación

La necesidad de mejorar la calidad del sistema de formación y de concesión de permisos, haciendo hincapié en los conductores noveles jóvenes, es pieza clave para el aprendizaje antes del examen. Un examen que no debe limitarse a comprobar los conocimientos del candidato sobre las normas de circulación o su capacidad para maniobrar, ya que sería necesario incluir, además, competencias de conducción más amplias como, por ejemplo, la percepción del riesgo, la conducción defensiva y de bajo consumo energético.

Todo ello, sin olvidarnos de la formación continúa de los conductores no profesionales tras la obtención del permiso, sobre todo, teniendo en cuenta el envejecimiento de la población europea, puesto que la importancia de mantener la aptitud de la gente mayor para la conducción irá en aumento.

Mayor cumplimiento de las normas de circulación

El cumplimiento de las normas sigue siendo un factor clave para establecer las condiciones encaminadas a conseguir reducir el número de fallecidos y heridos, especialmente si se aplica con intensidad y se le da amplia publicidad. Por un lado, es necesario establecer el intercambio transfronterizo de información sobre seguridad vial y, también, desarrollar una estrategia común de cumplimiento de las normas de seguridad vial, donde se incluya: la posibilidad de introducir los limitadores de velocidad en los vehículos industriales ligeros y obligar el uso de dispositivos de bloqueo por alcoholemia en determinados casos concretos.

Mayor seguridad de las infraestructuras viarias

Teniendo en cuenta que el mayor número de víctimas mortales se registra en las carreteras rurales y urbanas, será necesario encontrar maneras de ampliar gradualmente los principios pertinentes de la gestión segura de las infraestructuras de la red viaria secundaria. Para ello, el parlamento europeo debe conceder fondos europeos a infraestructuras que cumplan las Directivas relativas a la seguridad vial y, especialmente, a la seguridad en los túneles.

El titular de la vía debe informar a sus usuarios de los puntos de concentración de accidentes, la limitación de velocidad que impera al comienzo o incorporación a la vía, así como los lugares donde existen áreas de descanso. Por otro lado, es necesario, el mantenimiento permanente como, por ejemplo, el pintado, reposición y limpieza de señales verticales para aumentar la visibilidad de las mismas.

Vehículos más seguros

Actualmente, cada Estado miembro dispone de sus propios datos sobre los vehículos, en cuanto a homologación, matriculación, resultados de las inspecciones, etc… Pero, en un futuro se prevé la creación de una plataforma electrónica europea que sirva para facilitar el intercambio de dichas informaciones. Por otro lado, el desarrollo y el uso de vehículos con sistemas alternativos de propulsión representan una prioridad fundamental para llevar a cabo, con objeto de reducir el impacto medioambiental del transporte por carretera.

También se espera aportar una contribución significativa a la seguridad vial mediante la implementación de los denominados “sistemas de cooperación”, en los cuales los vehículos intercambian datos e interactúan con las infraestructuras y con los demás vehículos de alrededor para proporcionar a los conductores información óptima, reduciendo así el riesgo de accidentes y aumentando la fluidez general del tráfico.

Promoción del uso de las tecnologías modernas

Avances que tienen el potencial de contribuir de forma significativa en la mejora de la seguridad del tráfico, por ejemplo, mediante la adopción de sistemas para detectar incidentes y supervisar el tráfico capaces de proporcionar información a los usuarios de la carretera en tiempo real. También es necesario seguir evaluando la posibilidad de ampliar la aplicación de sistemas avanzados de abandono de carril, advertencia anticolisión o reconocimiento de peatones y, como plato fuerte de todos estos sistemas de transporte inteligente (STI), la adaptación de eCall, el servicio de llamadas de emergencia integrado en los vehículos, sobre todo, con el objetivo de mejorar las acciones de salvamento de los motociclistas, los vehículos pesados y los autobuses.

Mejora de los servicios de emergencia y atención tras las lesiones

La reducción de la gravedad de la lesiones causadas por siniestros de tráfico exige la introducción de varias medidas como, por ejemplo, en materia de seguridad de los vehículos y las infraestructuras, STI, disponibilidad de las ayudas de urgencia, velocidad y coordinación de las intervenciones, eficacia de los primeros auxilios y la rehabilitación, etcétera… Para ello, debe acordarse una posición común sobre las definiciones y los conceptos relacionados con las víctimas y determinar líneas de acción para mejorar la prevención y la intervención, incluyendo su impacto socioeconómico.

Protección de los usuarios más vulnerables

Entre los usuarios más vulnerables de las vías públicas aparecen los motociclistas, los conductores de ciclomotores, los ciclistas, los peatones, las personas de edad avanzada y personas con discapacidades. Para ello, en el parlamento europeo se han presentado propuestas con objeto de supervisar y seguir desarrollando normas técnicas para la protección de los usuarios más vulnerables de la carretera; incluir los vehículos de dos ruedas en las inspecciones y aumentar la seguridad de los desplazamientos en bicicleta y de otros usuarios vulnerables de la vía pública como, por ejemplo, promoviendo la creación de infraestructuras adecuadas.

Para terminar, las nuevas orientaciones de seguridad vial de la UE quieren reducir un 50% las muertes en carretera en Europa de aquí a 2020. Unas medidas que deben tener por objeto asegurar la movilidad sostenible de todos los ciudadanos, reducir las emisiones de carbono del transporte y aprovechar plenamente el progreso tecnológico. Por supuesto, sin olvidar algunas estrategias que pueden ser interesantes como, por ejemplo, las estaciones de inspecciones técnicas de vehículos valederas para cualquier país miembro de la UE y las pólizas de seguros por uso del vehículo, en los que la prima varía en función de los kilómetros conducidos para reducir las emisiones de CO2 y, en consecuencia, ahorros en los costes de siniestralidad si ahorramos en itinerarios y medios de transporte alternativos.

martes, 13 de mayo de 2014

La conducción durante el embarazo de riesgo..


Las embarazadas tienen las mismas posibilidades de sufrir un accidente, y que en ese caso el riesgo de daños es mucho mayor incluso en colisiones relativamente leves.

Obviamente, ningún científico propondría, y mucho menos ningún comité de ética aprobaría, un estudio en que se pone a mujeres encinta a realizar una actividad que se sospecha arriesgada para ver si abortan. Por lo tanto, cualquier estudio debe hacerse a partir de los abortos que se desgraciadamente se producen de forma natural.


Por otra parte, no resulta sencillo establecer la causa de la pérdida. El hecho de que una mujer sufra un desgraciado aborto tras un largo desplazamiento como conductora no establece una relación de causalidad, sino de casualidad. Es difícil decir si ese mismo embarazo hubiera llegado a buen puerto en caso de guardar reposo absoluto.


De igual forma, resulta imposible decir si el parto exitoso de una no-conductora hubiera sufrido complicaciones en caso de haberse puesto al volante. En ese sentido, la única forma de llevar a cabo este tipo de estudios es mediante la comparación de la incidencia de abortos indeseados entre las mujeres que condujeron durante la gestación y las que no.

No existe ninguna evidencia científica que demuestre que una gestante con amenaza de aborto deba excluirse de conducir o viajar en vehículos.

El Instituto Nacional de Higiene en el Trabajo llegó a la misma conclusión: no hay ningún estudio que permita afirmar la existencia de un riesgo asociado a la conducción. Por su parte, la Sociedad Española de Ginecología y Obstretricia (SEGO), en su publicación sobre protección laboral en gestantes, menciona las vibraciones cercanas a los 80Hz que sufre el feto durante la marcha, pero no llega a estimar una porcentaje de incidencia de un riesgo real para el embarazo.

Dicho esto, la mayoría de trabajos al respecto citan unas precauciones genéricas que deben tener en cuenta en la conducción durante el embarazo de riesgo. Se trata de unos consejos básicos, de sentido común, que se basan en llevar al volante los mismos cuidados que se tienen en otros ámbitos. Dedicaremos el siguiente artículo a tratar someramente dichos consejos.


En la actualidad, en la bibliografía médica y científica no existe ningún tipo de evidencia científica que demuestre que la conducción durante el embarazo de riesgo represente un mayor peligro de interrupción involuntaria de la gestación.

No obstante, todas las sociedades y asociaciones especializadas en la prevención de riesgos durante el embarazo citan algunos consejos básicos a tener en cuenta en la conducción durante el embarazo, sobre todo si es de riesgo. Se trata básicamente de trasladar las precauciones de sentido común de toda embarazada a la carretera. Veámoslas.


El primer consejo es detenerse cada cierto tiempo a estirar las piernas. Personalmente, a parte de aliviar la presión gestural contra el feto, considero que éste es un consejo universal para todos los conductores. Ese pequeño descanso es importante tanto mental como físicamente, para evitar el agarrotamiento.

En el caso de las embarazadas, además, mantener durante mucho tiempo la postura de conducción (o cualquier postura fija en general) puede favorecer la retención de líquidos y la aparición de edemas. Ésto es más común en personas con historia de problemas pulmonares o limitada irritación sanguínea; intensificado en caso de artrosis. Bajar del vehículo y dar unos pasos mitigará en cierta medida este efecto secundario de la gestación.


Otro consejo típico es la mantener una buena hidratación. Si se suele decir que las embarazadas comen por dos (algo discutible, ya que la evolución natural hizo posible el embarazo en condiciones donde la comida no era segura, se tenía que cazar cada día), entonces también es necesario beber por dos. Huelga decirlo, pero nos referimos a beber agua.

Los fluidos corporales se incrementan durante el embarazo, por lo que también lo hace la necesidad de ingerir líquidos. Si normalmente se recomiendan al rededor de dos litros(unos ocho vasos normales), durante el embarazo se debería intentar incrementar la cantidad en un 25%, hasta los diez vasos diarios; aunque obviamente el total también incluye todo el agua contenido en la comida.

Eso sí, la bebida se debe repartir al cabo del día. Más de dos vasos en poco tiempo puede diluir la sangre, provocando desequilibrios químicos


Por último, mencionar un estudio del Instituto Nacional de Higiene en el Trabajo, que establece tres criterios de seguridad bastante obvios a tener en cuenta en la conducción durante el embarazo. A saber:
Evitar el trabajo con maquinaria pesada que produzca grandes vibraciones (grúas, tractores, …).
Procurar elegir vías en buenas conducciones.
Conducir de forma suave, prestando especial atención a baches y resaltos.

Como veis, los tres criterios se resumen básicamente en evitar el exceso de vibraciones. Dichas vibraciones se transmiten directamente al feto. Tiene que ver con un concepto físico llamado resonancia, según el cual las vibraciones de una determinada frecuencia pueden amplificarse mucho, debido a un efecto de acumulación de la energía entre cada oscilación.

La cuestión es que, aunque las vibraciones parezcan pequeñas, si tienen una frecuencia que hace que el feto entre en resonancia, pueden provocar estrés mecánico sobre él y sobre la placenta. Este es el único mecanismo por el que se podría llegar a afectar directamente al feto, si bien (como se dijo en el primer artículo), no hay evidencia científica que las frecuencias generadas durante la conducción resulten perjudiciales.

En resumen, en este artículo de dos partes hemos visto que no hay ningún indicio científico que desaconsejen la práctica de la conducción durante el embarazo, incluso cuando éste es de riesgo. Ante todo, y en cualquier caso, al volante hay que extender los mismos criterios de seguridad y cuidados que la embarazada debe seguir a lo largo de todo el proceso en todos los ámbitos de su vida. Principalmente no realizar esfuerzos excesivos y evitar las vibraciones excesivas.


sábado, 10 de mayo de 2014

Entra en vigor la reforma de la Ley de Tráfico y Seguridad Vial

Los menores de 16 años, conductores u ocupantes de bicicletas deben utilizar siempre el casco de protección 

 Se eleva a 1.000 euros la sanción por conducir con presencia de drogas en el organismo y de alcohol cuando se duplique la tasa permitida o en caso de reincidencia 

 Se puede inmovilizar un vehículo si no se dispone del dispositivo de retención infantil 

 Se prohíben los detectores de radar, no así los dispositivos que exclusivamente informan de la ubicación de los radares 

 Algunos de los preceptos que se recogen en la Ley necesitan de un posterior desarrollo normativo y por tanto no han entrado en vigor.

Una vez aprobada por las Cortes la reforma de la Ley de Tráfico y Seguridad Vial y transcurrido el plazo legal para su entrada en vigor, 9 de mayo se inicia la aplicación para aquellos preceptos que serán de obligado cumplimiento para los ciudadanos. 

El objetivo principal de dicha reforma es la de adaptar algunos de los contenidos de la norma a la realidad actual, aumentando la seguridad y protección de todos los usuarios de la vía, en especial de los más débiles y sancionando de forma más dura las conductas más peligrosas. 


A continuación se explican los preceptos que han entrado en vigor. Otras modificaciones incluidas en la Ley, dependen de un desarrollo normativo posterior, por lo que su entrada en vigor, se especificará en la normativa reglamentaria que lo desarrolle. 

Drogas: La Ley prohíbe conducir con presencia de drogas en el organismo del conductor, quedando excluidas las sustancias que se utilicen bajo prescripción facultativa y con una finalidad terapéutica. Esta infracción administrativa está castigada con una sanción de 1.000 euros y la detracción de 6 puntos. 

Lo que no cambia es la conducción bajo la influencia de drogas, cuya vía es penal tal y como se recoge en el artículo 379.2 del Código penal. 

Alcohol: Se mantiene en 500 euros y la detracción de 4 a 6 puntos la infracción por conducir con tasas de alcohol superiores a las establecidas, Además, serán sancionados con 1.000 euros de multa aquellos conductores reincidentes, es decir, que ya hubieran sido sancionados en el año inmediatamente anterior por el mismo motivo; así como para aquellos conductores que circulen con una tasa que supere el doble de la permitida. 

Otro de los preceptos que entran en vigor es la obligación que tienen no sólo los conductores, sino todos los usuarios de la vía de someterse a las pruebas de detección de alcohol y drogas, cuando se hallen implicados en un accidente de tráfico o hayan cometido una infracción. 

Inmovilización de vehículos: Se amplían los casos de inmovilización de vehículos, destacando el que hace referencia a la inmovilización que pueden realizar los agentes si no se dispone del dispositivo de retención 
infantil adecuado al menor que viaja en él. 

Uso del casco: Los menores de 16 años tanto conductores como ocupantes de bicicletas y ciclos deben llevar siempre puesto el casco, independientemente de la vía por la que circulen. Para los mayores de 16 años, la ley no cambia. Su uso es obligatorio sólo en vías interurbanas, aunque se recomienda su uso también en urbanas. 

Adelantamiento a ciclistas: Aunque ya lo recogía el Reglamento de Circulación, se eleva de rango normativo con el fin de reforzar la seguridad de los ciclistas, de modo que el vehículo que adelante a un ciclista deberá guardar una separación lateral mínima de 1,5 metros y podrá ocupar parte o la totalidad del carril contiguo o contrario. Está prohibido adelantar a un ciclista si dicha maniobra puede poner en peligro o entorpecer la marcha de los ciclistas, que circulen tanto en el mismo sentido como en el sentido 
contrario al vehículo que se va a adelantar. 

Detectores de radar: Queda expresamente prohibido usar detectores de radar, aparatos que rastrean mediante ondas la localización de los radares. El quebrantamiento de esta prohibición está tipificado como infracción grave lo que supone una sanción de 200 euros y la detracción de 3 puntos. 

Se mantiene también la prohibición de los inhibidores que son los que pueden anular o modificar el funcionamiento de los radares. Los que si están permitidos son los avisadores, aparatos que cuentan con una base de datos con la posible ubicación de los radares. 

Atropello de especies cinegéticas: En los accidentes de tráfico ocasionados por atropello de especies cinegéticas con carácter general, la responsabilidad será del conductor del vehículo. Cuando el atropello del animal sea consecuencia directa de una acción de caza mayor, el responsable será el propietario del terreno y si es por falta de reparación del vallado o de la señalización, el responsable será el titular de la vía donde se haya producido el atropello. 

Nuevas infracciones: Pasan a ser infracciones la caída de la carga de un vehículo creando peligro para la seguridad vial; la realización de obras en la vía sin la comunicación previa a la autoridad responsable del tráfico; incumplir las condiciones de circulación de una autorización; impedir las labores de control de los centros de enseñanza y de reconocimiento de conductores y causar daños a la infraestructura debido al exceso de masa o dimensiones de un vehículo. 

Además de estas novedades, también entró en vigor la posibilidad que tienen los agentes de no tener que notificar la denuncia en el acto, siempre y cuando el agente denunciante se encuentre realizando labores de vigilancia y control de tráfico y carezca de medios para proceder a la persecución del vehículo infractor. 

También se establece que los plazos de alegaciones de las denuncia y de pago de sanciones con descuento es de 20 días naturales. 

PRECEPTOS QUE NECESITAN DE UN DESARROLLO NORMATIVO 

Además de lo visto en los epígrafes anteriores, la reforma de la Ley de Tráfico y Seguridad Vial introduce nuevos preceptos que todavía no entran en vigor porque necesitan un desarrollo normativo posterior. Entre esos preceptos, los más importantes son: 

 La prohibición de la ocupación de los asientos delanteros o traseros del vehículo a los menores en función de su edad o talla. Desarrollo en el Reglamento de Circulación. 

 Los cambios relacionados con los límites máximos y mínimos de velocidad para conductores, vehículos y vías tienen que tener su desarrollo normativo en el Reglamento de Circulación. 

 La restricción de acceso o de circulación por carreteras urbanas e interurbanas a determinados vehículos por motivos medioambientales. Desarrollo legislativo Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medioambiente. 

 La modificación de las restricciones o limitaciones para conducir en los procesos oncológicos recogidos en el Reglamento de Conductores. 
Hasta ahora no podían conducir. La Ley lo que establece es que se tendrá en cuenta el informe que emita el oncólogo responsable para ver las limitaciones o posibles restricciones del paciente para ponerse al volante. Desarrollo Orden Ministerial. 

 La obligación de los extranjeros residentes en España de matricular sus vehículos en nuestro país. Desarrollo Reglamento de Vehículos. 

 La prohibición de exportar a terceros países los vehículos que no cumplan los requisitos tanto de seguridad como medioambientales. Desarrollo en Reglamento de Vehículos. 

 El procedimiento para el intercambio transfronterizo de información sobre infractores de tráfico cuando circulen en España con un vehículo matriculado en otro estado de la Unión Europea, diferente al nuestro. 

sábado, 3 de mayo de 2014

Utilizar el móvil durante la conducción..

Una noticia de actualidad que más me ha impresionado durante estos días ha sido la de una mujer que muere en un siniestro de tráfico después de publicar un mensaje en Facebook. Según se cuenta en dicha noticia, la policía tiene información, a través de amigos directos de la víctima, del mensaje y fotografía que publica a las 08:33 horas la propia accidentada y el primer aviso de los servicios de emergencia a las 08:34 horas que alertan de una colisión entre un turismo y un camión. Unos datos que revelan la manipulación del móvil, por parte de la conductora, con anterioridad al suceso.

Unos hechos que ocurrieron el pasado día 24 de abril en una carretera estadounidense y donde la protagonista de esta trágica historia Courtney Sanford, de 32 años de edad, pierde la vida con su vehículo al salirse de la vía, atravesar la mediana, invadir la calzada del sentido contrario y colisionar frontalmente contra un camión. Una posible falta de atención en la conducción que le origina apartar la vista, reaccionar de forma tardía e incorrecta y, en consecuencia, perder el control del vehículo…


Cómo perder la vida en un minuto

En el vídeo se hace una reconstrucción del suceso que, dicho sea de paso, puede o no coincidir con la realidad pero todo apunta a que la causa principal fuera una distracción o desatención en la conducción por parte de la conductora, en base a las declaraciones del conductor del camión, que pudo contar lo sucedido, y al no existir indicios o restos de alcohol y drogas en la víctima:


Una noticia de actualidad que más me ha impresionado durante estos días ha sido la de una mujer que muere en un siniestro de tráfico después de publicar un mensaje en Facebook. Según se cuenta en dicha noticia, la policía tiene información, a través de amigos directos de la víctima, del mensaje y fotografía que publica a las 08:33 horas la propia accidentada y el primer aviso de los servicios de emergencia a las 08:34 horas que alertan de una colisión entre un turismo y un camión. Unos datos que revelan la manipulación del móvil, por parte de la conductora, con anterioridad al suceso.

Unos hechos que ocurrieron el pasado día 24 de abril en una carretera estadounidense y donde la protagonista de esta trágica historia Courtney Sanford, de 32 años de edad, pierde la vida con su vehículo al salirse de la vía, atravesar la mediana, invadir la calzada del sentido contrario y colisionar frontalmente contra un camión. Una posible falta de atención en la conducción que le origina apartar la vista, reaccionar de forma tardía e incorrecta y, en consecuencia, perder el control del vehículo…


Cómo perder la vida en un minuto

En el vídeo se hace una reconstrucción del suceso que, dicho sea de paso, puede o no coincidir con la realidad pero todo apunta a que la causa principal fuera una distracción o desatención en la conducción por parte de la conductora, en base a las declaraciones del conductor del camión, que pudo contar lo sucedido, y al no existir indicios o restos de alcohol y drogas en la víctima:





Manipular, utilizar, hacer uso de un móvil durante la conducción es tener la mano y mente ocupada, y repercute de manera negativa en el conductor por hacerle bajar la guardia, ante la situación real y el nivel de exigencias que presenta el tráfico, es decir, le hace disminuir su capacidad de respuesta haciendo insegura la conducción. Pone en segundo plano la labor del manejo de los mandos del vehículo y, lo que es peor, pone en peligro su vida y la de los demás.

De ahí, que nuestro actualReglamento General de Circulación regule en su artículo 18 lasobligaciones del conductor y que cito textualmente:


1. El conductor de un vehículo está obligado a mantener su propia libertad de movimientos, el campo necesario de visión y la atención permanente a la conducción, que garanticen su propia seguridad, la del resto de los ocupantes del vehículo y la de los demás usuarios de la vía. A estos efectos, deberá cuidar especialmente de mantener la posición adecuada y que la mantengan el resto de los pasajeros, y la adecuada colocación de los objetos o animales transportados para que no haya interferencia entre el conductor y cualquiera de ellos.

Se considera incompatible con la obligatoria atención permanente a la conducción el uso por el conductor con el vehículo en movimiento de dispositivos tales como pantallas con acceso a internet, monitores de televisión y reproductores de vídeo o DVD. Se exceptúan, a estos efectos, el uso de monitores que estén a la vista del conductor y cuya utilización sea necesaria para la visión de acceso o bajada de peatones o para la visión en vehículos con cámara de maniobras traseras, así como el dispositivo GPS.

2. Queda prohibido conducir y utilizar cascos o auriculares conectados a aparatos receptores o reproductores de sonido, excepto durante la correspondiente enseñanza y la realización de las pruebas de aptitud en circuito abierto para la obtención del permiso de conducción de motocicletas de dos ruedas cuando así lo exija el Reglamento General de Conductores.

Se prohíbe la utilización durante la conducción de dispositivos de telefonía móvil y cualquier otro medio o sistema de comunicación, excepto cuando el desarrollo de la comunicación tenga lugar sin emplear las manos ni usar cascos, auriculares o instrumentos similares.
No es lo mismo perder unos segundos en la vida, que la vida en unos segundos



La responsabilidad al volante depende de nosotros, es decir, anteponer una acción contraria a lo que nos dice la norma, sin tener en cuenta el alcance que supone, a sabiendas del riesgo, nos conduce al incidente; a no ser, que pongamos remedio. Aún así, creemos o nos dejamos llevar por la sensación de libertad que nos han dado las redes sociales y trasladamos nuestra forma de comunicarnos (la velocidad de intercambio de datos en internet) de la misma forma para movernos. Sin embargo, la extensión de nuestro cuerpo termina en los mandos y dirección del vehículo si conducimos con todos los sentidos.

A la hora de conducir tenemos que tener presente que cualquier actividad que implique desviar la atención del volante, sin tener en cuenta lo que vemos por el parabrisas delantero, conlleva un riesgo. Son kilómetros por hora lo que nos marca el velocímetro pero que si los pasamos a metros por segundo, nos daremos cuenta realmente de la cantidad de espacio que recorremos en tampoco tiempo. ¿Sabemos el tiempo que necesitamos para frenar? ¿Cuánto tiempo pasa desde que activamos el pedal de freno y tarda en parar la rueda? Desde que vemos y actuamos transcurre un tiempo que será determinante para el éxito de nuestro maniobra.

Un trágico suceso, como el que hemos relatado, que nos hace reflexionar sobre la importancia de mantener una posición correcta mientras vamos a los mandos del vehículo, así como la atención permanente en la conducción. Adoptemos el rol de conductor de manera responsable. No pierdas los papeles, no pierdas la concentración…

Vía | elcorreo.com
Vídeo | TomoNews

lunes, 14 de abril de 2014

Todo sobre los sistemas de retención infantil en los coches..

¿Queremos que nuestros hijos vayan seguros en el coche, o que simplemente vayan? 
Esta es una pregunta que tal vez muchos padres no se paraban a hacer, hasta que respondió la legislación en nombre de todos y se hizo obligatorio el uso de sistemas de retención infantil, o lo que es lo mismo, las sillitas para niños en los coches.

Y es que antiguamente se hacían muchas cosas, y se podían tener muchas malas costumbres, por desconocimiento, por ignorancia, o porque durante años eso de la seguridad parece que no importaba demasiado. Pensemos por ejemplo que no hace tantos años que no eran obligatorios los cinturones de seguridad en las plazas posteriores, o que se hizo obligatorio el uso del cinturón en todo tipo de carreteras, o que se generalizaron sistemas de mejora de la seguridad como el airbag.


Los accidentes de tráfico son la primera causa de mortalidad infantil en España

Hoy en día, en un país avanzado, con un sistema de sanidad de gran cobertura y últimas tecnologías, la estadística de mortalidad infantil es bajísima. Es muy poco probable que un niño fallezca por enfermedad. Así resulta que la primera causa de mortalidad de niños son los accidentes de tráfico.

Y como un niño no es un adulto, ni por tamaño, peso o estatura, y mucho menos por desarrollo y resistencia física, el cinturón de seguridad de un coche, pensado para un mayor, no sirve para un niño. Y como resulta que lo que más mata a niños son los accidentes de coche, no hay nada que discutir a que se hayan hecho obligatorios las sillas infantiles.

Eso sí, qué le vamos a hacer, cuestan dinero, y es cierto que suponen un desembolso importante dependiendo del tipo de silla, de sus prestaciones, o de su diseño. Nadie dijo que tener un niño sea barato. La cuestión es que si lo tenemos, nosotros, los adultos, somos los responsables al 100% de ese niño, de su bienestar, de su seguridad, de su salud, y de tantas otras cosas.

No es lo mismo retener que proteger

Las sillas infantiles no son todas iguales. Pasa como con todo. Siendo en esencia lo mismo, las hay que pueden ofrecer más o menos seguridad, porque su ingeniería sea más o menos elaborada, porque incluyan más o menos funciones o posibilidades de adaptación, porque se empleen unos materiales u otros, o porque su diseño esté más o menos elaborado (y aquí el hecho de que sean más o menos bonitas, cucas o monas, no es lo importante, sino que protejan mejor a los niños).

Más allá de entrar en comparativas, que no es el objeto de este artículo, como concepto fundamental es importante que los padres-conductores-consumidores tengan presente que no es lo mismo retener que proteger.

Las sillas infantiles que se venden en España (y en toda Europa) tienen que estar homologadas, y por tanto tienen que cumplir ciertas condiciones mínimas estipuladas por un reglamento (el ECE-R44/04). Y una cosa es cumplir con los mínimos, aunque sea por los pelos, y otra cumplir con los mínimos sobradamente. Pongamos el énfasis en una cosa: se llaman técnicamente sistemas de retención infantil, no sistemas de protección infantil.

Una sillita para niños para el coche homologada cumple su función: retener al niño en el asiento, dentro del coche, y que no salga lanzado por efecto de una desaceleración brusca, ni se golpee gravemente. Pero que el niño quede retenido no necesariamente implica que no sufra ciertos daños.

Una buena sillita infantil, será aquella que además de retener, protega al niño, y eso se consigue con un diseño e ingeniería de la silla a mayores. ¿Se puede decir que una silla más cara es siempre más segura? Pues de nuevo, como con tantas cosas, no. Habrá sillas muy caras que no son más seguras que otras no tan caras. Lo que sí es cierto es que la silla más económica y barata, cumplirá con la normativa de homologación, pero será difícil que aporte mucho más (ya se sabe, mucho y bien no hay quien).

Es responsabilidad de los padres informarse sobre sillas, decidir cómo pueden gastarse el dinero, cuánto pueden gastar, informarse otra vez, mirar, remirar, comparar precios, seguir informándose, contrastar modelos, y finalmente elegir una silla (repetimos varias veces eso de informarse porque estar bien informado es fundamental para poder decidir).

Hay que tener presente que un niño puede necesitar entre dos y tres sillas a lo largo de su crecimiento. Hoy en día ya hay modelos más versátiles que permiten una gran adaptación a medida que el niño crece, y un padre podría apañarse con dos sillas (por ejemplo una de grupo 0+ y 1, y luego otra de grupo 2 y 3).

En sentido contrario a la marcha siempre es más seguro

Además de detenerse a informarse, comparar y elegir una silla que ofrezca el balance de precio y seguridad que los padres deseen para sus hijos, no es menos importante que esa silla esté colocada en el asiento del coche de la manera que cumpla mejor su función.

Hay otro concepto fundamental que los padres-conductores-consumidores tienen que tener presente. A nivel internacional, por organismos de seguridad de múltiples países, por fabricantes de sillas y por fabricantes de coches, hay consenso y no cabe ya discusión ni duda: es más seguro que la silla vaya en sentido contrario a la marcha, es decir, que el niño vaya de espaldas, y no de frente, siempre.

Y esto es más seguro para cualquier persona, para los adultos también. Si pudiéramos ir en los coches de espaldas, iríamos más protegidos y seguros que yendo de frente, pero el diseño y funcionalidad de los coches no lo permite. Hay que tener presente que por ejemplo los astronautas, cuando se produce la reentrada en la atmósfera de la cápsula, van de espaldas.

Y esto es así porque cuando se produce una desaceleración brusca, repentina y muy fuerte, la fuerza de desaceleración (habréis oído muchas veces las “g”) a las que se somete el cuerpo es muy alta.

Si vamos de frente toda la fuerza de desaceleración tiene que ser retenida por un único elemento, el cinturón de seguridad. Así, cuando frenamos brúscamente, o peor cuando colisionamos, nuestro cuerpo, por inercia, se va hacia adelante, lo retiene el cinturón, pero este ejerce una presión bastante alta sobre el pecho. Además como la cabeza no está retenida, pues no tiene cinturón que la sujete, esta se vence todavía más hacia adelante, y el cuello puede sufrir fuerzas muy elevadas y lesiones cervicales.

La superficie de un cinturón de seguridad es pequeña, y por eso la presión es alta. Pensemos ahora que vamos de espaldas, ante esa desaceleración brusca o colisión, lo que nos retiene es el propio respaldo del asiento, retiene nuestras caderas, espalda y también cabeza, y la superficie del respaldo es mucho mayor que la del cinturón.

La fuerza debida a la desaceleración es la misma (depende de nuestra masa, y de la desaceleración), pero al ser repartida entre más superficie, la presión resultante sobre nuestro cuerpo, sobre nuestra espalda, sobre nuestro cuello, es menor. Y a menos esfuerzo, menor posibilidad de sufrir lesiones.

Bueno, pues esto que es así por fura física, y que es válido para todo ser humano, es si cabetodavía más válido e importante en los niños, y tanto más cuanto más pequeños sean, pues sus características morfológicas y su desarrollo físico son muy especiales.

Un niño no tiene una cuerpo tan fuerte como el de un adulto, y en especial su punto más débil es la cabeza y el cuello. Cualquier mamá o papá conoce bien esto. Para un recién nacido lo primero y más fundamental que nos dicen es aquello de “sujétale bien la cabeza”.

Y es que la cabeza de un bebé es muy grande y pesada en proporción a su cuerpo. Viene a pesar la tercera parte del peso total del niño. Y esa cabeza tiene que ser soportada por un cuello débil y frágil, con muy poca musculatura y resistencia.

Así que el punto más débil en un bebé en caso de accidente es su cabeza y cuello. Si va de frente, en el mismo sentido de la marcha, en caso de desaceleración brusca, nada va a retener la cabeza, y el riesgo de lesiones graves en el cuello y en las cervicales es muy alto. Pero si va de espaldas la cabeza ya va apoyada sobre el respaldo de la sillita, no hay movimientos, no hay latigazo cervical, y la fuerza debida a la desaceleración está repatida en toda la superficie del respaldo.
Un 90% menos de riesgo de lesiones en el niño

Las pruebas de laboratorio en diferentes pruebas de impacto, y estadísticas, muestran que en un sistema de retención infantil colocado en sentido contrario a la marcha, o sea de espaldas, hay entre un 90% y hasta un 93% menos de riesgo de que el niño sufra lesiones (según el estudio).

Los suecos, y en general los escandinavos, que de seguridad en el automóvil y en el tráfico saben bastante, y llevan décadas de investigación y reglamentaciones, someten a una prueba de seguridad especial a las sillas infantiles, conocida como Plus Test, bastante severa.

Mientras que en la prueba para la homologación la desaceleración es de 28 g, en este test es de 38 g. Pues bien, no hay color: la fuerza a la que llega a estar sometido el cuello de un bebé, en una silla de frente con arnés de cinco puntos de sujeción es de hasta 280 kg, en una silla de frente con escudo es de hasta 200 kg y en una silla de espaldas es de solo 50 kg. Menos esfuerzo es directamente menos riesgo de lesiones.

Un apunte: hablamos de escudo y no de cojín porque es lo que es. Se trata de una pieza dura y rígida, con cierta curvatura, y un recubrimiento acolchado de no mucho espesor, que se sujeta con un cinturón de dos puntos de la propia silla. He podido tocar el escudo, y blando como un cojín no es, para nada.

En las mismas pruebas de laboratorio y crash tests, se ha comprobado que las sillas infantiles colocadas en sentido contrario a la marcha protegen bien a los niños también en caso de impacto trasero por alcance.

Siendo así los hechos, no es de extrañar que la propia DGT el año pasado empezara a plantearse añadir en el Reglamento General de Circulación, la obligatoriedad de colocar a los niños de hasta 18 kg de peso siempre en sentido contrario a la marcha, o sea, de espaldas.

El siguiente vídeo, de Volvo, es muy esclarecedor.




Anclar y sujetar bien la silla

La mejor de las sillas, con más tecnología, mejor fabricada, o más cara, no protegerá al niño si no está bien colocada, anclada y sujeta al asiento del coche. Esto es una obviedad.

Hoy en día se están extendiendo las sillas con anclaje Isofix. Este anclaje, que consta de dos puntos de sujeción que van en la parte posterior inferior de la silla, es muy rápido, cómodo y fácil. La silla se ancla directamente a unos soportes de acero sujetos al bastidor del coche, que asoman por unos huecos del asiento.

Estos dos puntos se tiene que complementar con un tercer punto de anclaje de la silla, que puede ser superior o inferior. El superior es un gancho con cuerda o cable que pasa por encima del respaldo del asiento del coche, por debajo del reposacabezas, y baja hasta un enganche en la parte posterior del respaldo, ya dentro del maletero, y que se conoce comoTop Tether. El inferior es un pie de apoyo que sale de la base de la silla, y que se ajusta hasta apoyar perfectamente en el suelo del coche.

Una silla Isofix nunca utilizará el cinturón del seguridad del coche para anclarse. Hoy en día hay sillas que combina los anclajes Isofix posteriores con el cinturón, pero no son exactamente Isofix. De hecho una silla Isofix siempre estará perfectamente sujeta, mientras que una silla mixta, que requiera el cinturón de seguridad del coche, no lo estará del todo cuando este se quita.

Antiguamente eran más habituales las sillas infantiles que no eran Isofix, y que se sujetabancon el cinturón de seguridad del coche. Es importante detenerse a leer y comprender perfectamente las instrucciones de sujección de la silla, y por dónde y cómo debe pasar, sujetarse y tensar el cinturón de seguridad, para que la silla quede perfectamente sujeta.

Si la silla lleva un arco de seguridad antivuelco, este debe ajustarse contra el respaldo, para evitar que la silla se tambalee.

Si la silla colocada en sentido contrario a la marcha, va en el asiento delantero del acompañante, y el coche equipa airbag frontal, este tiene que desactivarse obligatoriamente, y si no es posible, la silla entonces no se podrá colocar en ese asiento, sino en los asientos traseros.
El criterio más importante de elección es la edad

Las sillas se homologan por peso del niño. Es lógico, una silla es un elemento con una determinada estructura, y como tal su resistencia tiene un límite, en este caso, el peso del niño que tiene que sentarse en ella. Un coche por ejemplo también tiene un peso máximo que es capaz de mover o remolcar, y un edificio o un puente tienen también un peso máximo que pueden soportar encima.

Sin embargo el criterio más importante para elegir el tipo de silla, y si esta irá de frente, o de espaldas, tiene que ser la edad del niño. Y esto es así por todo lo que explicamos antes, lo más importante es atender al desarrollo físico del niño, de su cabeza, cuello, musculatura, pues cuanto más edad, más desarrollado estará, y cuanta menos edad, más frágil es su cuello.

La estatura del niño también es un factor importante a la hora de elegir la silla, es una cuestion de lógica, si el niño ha crecido tanto que se sale de la silla, esta ya no lo protegerá adecuadamente. Lo más importante es prestar atención a que la cabeza del niño no sobresalga del respaldo de la silla.

Lo más recomendable es llevar al niño de espaldas cuanto más tiempo mejor. Lo recomendable es que un niño menor de cuatro años de edad no vaya de frente, sino de espaldas, y en todo caso es encarecidamente aconsejable que un niño menor de dos años no vaya nunca de frente, sino siempre de espaldas.

Y después, además de la edad, y viendo el caso particular de cada niño, habrá que fijarse en el peso. Si el niño ha crecido mucho, y pesa mucho, aunque todavía tenga pocos años, si resulta que la silla ya no le vale por peso, no queda otro remedio que pasar al siguiente tamaño de silla.
Las sillas se organizan en grupos

Lo hemos dicho antes, las sillas se homologan por pesos. Veamos los grupos.

Grupo 0: de 0 a 10 kg (de 0 a 9 meses, aproximadamente). Capazo o cuco para colocar en el asiento trasero. Aunque cumplen su función de retener, ofrecen poca protección. No son recomendables, salvo para bebés con necesidades específicas que obliguen a que vayan tumbados (por ejemplo problemas respiratorios).

Grupo 0+: de 0 a 13 kg (de 0 a 18 meses, aproximadamente). Silla-cesta pensada para ser colocada en sentido contrario a la marcha del vehículo, con arneses para sujetar al bebé.

Grupo 1: de 9 a 18 kg (de 9 meses a 4 años, aproximadamente). Sillas infantiles con cinturones propios que sujetan al niño de forma independiente a la sujeción con el vehículo. Las hay para colocar de frente, con arneses o con escudo, y las hay para colocar en sentido contrario a la marcha con arneses.

Grupo 2: de 15 a 25 kg (de 3 a 6 años, aproximadamente). Sillas infantiles con respaldo, donde el niño queda sujeto, junto a la propia silla, con el mismo cinturón de seguridad del coche, el que usan los adultos.

Grupo 3: de 22 a 36 kg (de 6 a 12 años, aproximadamente). Cojín elevador sobre el que sienta el niño y viaja sujeto con el cinturón de seguridad de coche de adultos.

Hoy en día se pueden encontrar ya sillas de los grupos 0+ y 1 en un mismo conjunto, y que se pueden colocar en sentido contrario a la marcha, son muy recomendables. También es habitual que se ofrezca en un mismo conjunto la silla de grupos 2 y 3 como un cojín elevador con respaldo desmontable. En principio con esta combinación bastaría con dos sillas para todo el crecimiento del niño.

En cuanto el niño alcance 1,35 m de altura, ya no está obligado a utilizar sistemas de retención infantil, y puede ir sentado directamente sobre el asiento del coche, y sujeto con el cinturón de seguridad. Aún así es recomendable esperar hasta una altura de 1,50 m, para que el cinturón no le quede tan cerca del cuello.

Esperamos que con toda esta información, y toda la que los padres-conductores-consumidores recaben por sus propios medios, los papás y mamás conductores tengan un poco más claro cómo elegir un sistema de retención infantil para sus niños. 
Hay algo importantísimo que no podemos olvidar, por encima de cualquier otra cosa: estamos hablando de la seguridad, protección y vida de nuestros hijos.


lunes, 31 de marzo de 2014

El pulido de los faros: la opción de bajo coste para restaurar la visibilidad de nuestro coche..

Hace algunos años, los cristales de los faros delanteros de los coches eran cristales de dispersión. Como su propio nombre indica eran de cristal, o mejor dicho, de vidrio, y eran de dispersión porque tenían una función muy clara, más allá de la de proteger el interior del faro y las lámparas de la intemperie: modificaban de la manera deseada, concentrando o repartiendo, el haz de luz generado por la lámpara (la bombilla, vaya) reflejado por las pantallas reflectoras cromadas del interior del faro.

Estos faros se reconocen fácilmente pues normalmente apenas dejan ver el interior, ni la lámpara, y porque el cristal parece tener unas rayas, marcas o dibujos interiores. Estas marcas son en verdad prismas para controlar y dirigir el haz de luz. Se diseñan específicamente junto con las pantallas reflectoras y el tipo de lámpara que llevará el faro. Pero esto ha cambiado.


Faros con “cristal” plástico

Desde hace varios años, por cuestiones sobre todo de diseño, se han ido extendiendo los faros con “cristal de dispersión” que ya no lo es, y se queda meramente como una cubierta transparente el interior del faro. Se utiliza generalmente un plástico transparente, lo más normal policarbonato. Se reconocen fácilmente porque se puede ver perfectamente cómo es el faro por dentro.

El policarbonato es resistente a la intemperie y soporta la radiación ultravioleta, pero no deja de ser un termoplástico, y como tal, puede sufrir en especial cuando está expuesto a la radiación solar directa, y cuando se expone a altas temperaturas. Así que aunque es duradero, al final, después de muchas horas de sol, el plástico de los faros se deteriora. Aunque en menor medida, la erosión debida a otros factores como la arena arrastrada por el viento también puede causarles daños.

¿Y qué sucede entonces? Pues que el plástico envejece, se vuelve menos transparante y amarillento, y los faros pasan a ser menos eficaces, el haz de luz no se propaga igual de bien, y nosotros notaremos menos luz de noche, y también nos verán menos. Y esto al final es un problema, no solo estético, sino de seguridad vial, porque es vital ver y ser vistos bien.
Restaurar los “cristales” significa tener más luz

Hay varias soluciones a este problema: la primera que podríamos pensar sería sustituir todo el faro, pero esto no siempre es necesario, porque algunos coches, previendo el problema que puede presentarse con los años, han diseñado los faros con partes independientes, pudiendo cambiar solo el cristal de dispersión de policarbonato, sin cambiar el interior del faro. Eso ya supone un ahorro.

Pero hay otra opción aún más económica: el pulido de los faros. Resulta que el “cristal” de policarbonato se puede restaurar puliendo su superficie con una pasta especial para pulimentar (un tanto abrasiva), y el efecto de pasar unas serie de lijas de diferente granulometría, a mano, o mejor haciéndolas girar con una máquina eléctrica, mismamente un taladro, para retirar la capa superficial dañada y terminar dando brillo al plástico del faro y dejarlo casi casi como nuevo.

Hay talleres que realizan este trabajo, pero también se venden kits, de diferentes marcas, con la pasta y las lijas, para hacerlo uno mismo. Esta última es la opción más barata, pues por unos 20 o 25 euros (y tiempo y un poco de maña) podemos solucionar el problema. Se puede hacer sin necesidad de desmontar el faro, pero eso sí, hay que proteger bien la pintura de la carrocería alrededor del faro, para que no toque la pasta ni las lijas accidentalmente, pues la dañarían.

El resultado es que además de volver a tener los faros con buen aspecto, tendremos más luz, veremos más de noche, y conduciremos más seguros. Y por supuesto, no debemos olvidar el resto del mantenimiento de los faros y luces: revisar que todas las bombillas luzcan, y llevar bien regulada la altura de los faros delanteros.